Hola amig@s,
Como habéis pasado el verano?.
La verdad es que este verano ha resultado para mi un tanto extraño. Se han dado circunstancias extraordinarias y esto ha hecho que no se convirtiera en un verano normal.
Pero a pesar de eso, ha sido una etapa muy productiva, reflexionando sobre mi futuro, sobre la forma en llevar a cabo mi soñado proyecto y al parecer he tomado una decisión. Para no gafarlo, cuando ya tenga todo bien atado, os lo comentaré.
También estoy viviendo una etapa diferente con mis padres en casa, ya que lejos como otras veces de desear egoistamente nuestro espacio, estoy disfrutando de la compañía de mi padre, que ya a sus 89 años, siento que día a día, se va apagando como una vela.
Es duro hacerte mayor con la cabeza completamente cuerda y que te permita apreciar tu deterioro físico, tus pocas ganas de moverte aun a pesar de lo que escuchas en boca de todos, la necesidad de hacerlo, la falta de ilusión por hacer cosas, de ver como el día se va pasando recordando hora tras hora, la ingesta de todas y cada una de las pastillas necesarias para que al menos, te garantice, volver a ver mañana el sol, la lluvia o el viento.
Detecto, que existe un sector muy amplio de la sociedad, nuestros mayores, con muchas carencias. En muchos casos, no tienen compañía, en otros si se encuentran en algún centro de acogida, aun estando cuerdos, no fomentan la relación entre ellos. En alguna ocasión he escuchado,- " es que aquí nadie me escucha y yo todavía tengo algo interesante que decir". Sin duda.Si viven en pareja, es raro verles felices con ellas, ahora ya solo queda.......aguantar.
¡¡¡ ufff que duro!!!.
¡¡¡ ufff que duro!!!.
Las residencias albergan todo tipo de profesionales jubilados, pero no debemos olvidar de que un día lucharon como abogados, como albañiles, como médicos, como decoradores, como enfermeras, como empresarios,.....e imagino que los que están aún en buen estado mental, echarán de menos su actividad cognitiva. Y aunque en algunos centros se empeñen en ofrecerlo, se encuentran con adultos bajitos, recordando su infancia, que no permiten que les saquen de su mundo.
Admiro a esos mayores que todavía tienen una conversación interesante, a aquellos de los que puedo seguir aprendiendo, aquellos de los que tienen ilusión por terminar sus días de una forma digna, de los que siguen pensando que la vida les ha dado mucho y lo valoran, que son capaces de mirar a los ojos de su pareja, anciana como él y regalarle un guiño, una sonrisa o un te quiero, aun balbuceando. De los que siguen creyendo en la justicia sin que esto suponga ser dueños intolerantes de la razón. De los que aprecian dar un paseo cogido de la mano de su compañero/a al paso mas lento, sin reproches ni quejas.
Creo que esto sobreviene cuando entre ambos ha habido muuuucho respeto, muuuucho amor y muuuuucha admiración. Espero conseguirlo.
Y por supuesto un hurra por todas aquellas personas dedicadas a cuidar a nuestros mayores con una larga carrera en cultivar la ciencia de la paz, la paciencia. Sin duda tienen ganado el cielo.
¡¡¡ Os invito a disfrutar y a ser felices !!!
¡¡¡ Os invito a disfrutar y a ser felices !!!